Cambia el chip. Cómo afrontar cambios que parecen imposibles
Chip Heath, Dan Heath, 2010
¿Por qué sabemos lo que hay que hacer y aun así seguimos haciéndolo como siempre? Los hermanos Heath lo explican con tres fuerzas: la razón, las emociones y el entorno. Verás cómo unas madres vietnamitas, una montaña de guantes y un chaleco naranja cambiaron conductas donde las charlas no servían, y aprenderás a ver dónde se ha atascado tu propio cambio.
Para quién es
Para quien ve cómo su enésimo «el lunes empiezo» se acaba otra vez el miércoles. Y para quien necesita cambiar algo en su equipo, en su familia o en su propia vida cuando ya no sirve insistir.
Lo que parece pereza a menudo es agotamiento.
Palomitas rancias y un cubo grande
En un cine de Chicago regalaron palomitas a los espectadores en la entrada. Con trampa: las habían hecho cinco días antes y ya estaban rancias. A unos les tocó un cubo mediano, a otros uno grande. Después de la sesión, los investigadores del equipo de Brian Wansink pesaron lo que había sobrado. Quienes tenían el cubo más grande comieron bastante más, aunque las palomitas no estaban buenas.
Con esta historia abren los hermanos Chip y Dan Heath su libro sobre el cambio, publicado en 2010. Chip enseña en la Escuela de Negocios de Stanford y Dan trabaja en la Universidad Duke. Les interesa una sola pregunta: por qué cuesta tanto cambiar, incluso cuando todo el mundo está de acuerdo en que hay que cambiar. Las palomitas dan la primera parte de la respuesta. Se le pueden dar a la gente charlas sobre lo malo de comer de más, o se le puede dar simplemente un cubo más pequeño.
Toda la respuesta la construyen los Heath sobre una imagen que tomaron del psicólogo Jonathan Haidt. Dentro de cada uno hay un Jinete, es decir, la razón, que planifica y sopesa. Y hay un Elefante: las emociones y los hábitos, enormes y fuertes. Y además está el Camino, el entorno por el que van los dos. El cambio sale bien cuando el Jinete sabe adónde ir, el Elefante quiere ir allí y el Camino no pone zancadillas.
A continuación vienen diez historias: aldeas de Vietnam, leche en Virginia Occidental, guantes sobre la mesa de los directivos, un loro de una isla pequeña. Cada una muestra una parte de este esquema. Al final tendrás una forma sencilla de entender por qué no avanza un cambio, tuyo, de tu familia o de tu trabajo, y qué se puede hacer al respecto.
El Jinete lleva las riendas, pero el Elefante es más fuerte
La imagen de Haidt es muy sencilla. El Jinete va arriba y lleva las riendas, y parece que es quien manda. Pero debajo hay un Elefante de seis toneladas. Si el Elefante quiere ir en otra dirección, el Jinete no puede hacer nada. Es lo que pasa cada vez que alguien se queda dormido y se salta la carrera de la mañana o se sirve un segundo trozo de tarta sabiendo perfectamente que no debería.
Aun así, los Heath no convierten al Elefante en el malo. El Jinete tiene su propia debilidad: le encanta pensar y analizar. Puede darle vueltas a un problema sin fin y no moverse del sitio. Y el Elefante tiene su propia fuerza: energía, tenacidad, amor. Cuando un cambio sale bien, normalmente los dos van en la misma dirección.
De ahí la idea central del libro. Para que algo cambie, alguien tiene que empezar a comportarse de otra manera. Y el comportamiento depende de tres cosas a la vez: de la claridad para el Jinete, de las ganas para el Elefante y de lo cómodo que sea el Camino.
Otro rasgo del Elefante: quiere la recompensa ahora, no dentro de un año. Por eso los grandes cambios, en los que el fruto tarda en llegar, se tuercen con tanta facilidad. El Jinete ve el beneficio a seis meses vista, y el Elefante solo siente la incomodidad de hoy.
El error que comete casi todo el mundo es dirigirse solo a una de las partes. Un jefe envía una tabla con cifras y se sorprende de que nada cambie. Unos padres avergüenzan a su hijo adolescente, pero no le explican qué hacer exactamente de otra manera. Los Heath proponen hacerse cada vez tres preguntas por orden: qué no está claro aquí, qué no apetece aquí y qué estorba aquí.
Sobre el autor
Chip Heath es profesor de la Escuela de Negocios de Stanford. Dan Heath, su hermano, es investigador en la Universidad Duke. Juntos escribieron también «Ideas que pegan» y «Decídete».
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