El poder del pleno compromiso
Jim Loehr, Tony Schwartz, 2003
No se pueden añadir horas al día, pero energía sí. El psicólogo deportivo Jim Loehr y el periodista Tony Schwartz trasladaron lo que aprendieron de los mejores tenistas del mundo a las oficinas y a las familias. Este libro te enseñará a alternar esfuerzo y descanso, a cuidar cuatro fuentes de energía y a construir rituales que funcionan sin fuerza de voluntad.
Para quién es
Para quienes trabajan cada vez más y sacan adelante cada vez menos. Y para todos los que al final del día no tienen fuerzas ni para sus seres queridos ni para sí mismos.
La cantidad de horas del día es fija, pero la cantidad y la calidad de la energía de la que disponemos no lo son.
Roger, que trabajaba cada vez más y sacaba adelante cada vez menos
Imagina a alguien a quien acaban de ascender. Hasta hace poco era uno de los mejores del departamento de ventas, y ahora, según su jefe, en lugar de un diez, su trabajo merece, como mucho, un seis y medio. Se llama Roger B., y su historia la cuentan Jim Loehr y Tony Schwartz. Roger vive de correo en correo, de petición en petición, de un incendio a otro. Casi no hace pausas, y cuanto más se acerca la tarde, peor consigue concentrarse. Es su jefe quien lo envía al programa de los autores.
¿Te suena? En un momento así, la mayoría decidimos que el problema es el tiempo: hay que levantarse antes, planificar de forma más apretada, descansar menos. Loehr y Schwartz rebaten precisamente eso. Loehr trabajó durante muchos años como psicólogo deportivo con tenistas y otros deportistas de nivel mundial. Después, junto con Schwartz, periodista y escritor, trasladó lo que había aprendido en la pista a las oficinas y a las familias.
Su idea principal es esta. La cantidad de horas del día no se puede cambiar, pero la cantidad y la calidad de la energía que tiene una persona sí cambian. Por eso conviene gestionar la energía, no el tiempo. Una hora vivida con cansancio e irritación y una hora vivida con concentración e interés son iguales en el reloj, pero muy distintas en el resultado. Así que importa no solo cuántas horas trabajas, sino también con qué energía las vives.
El estado al que lleva el libro los autores lo llaman implicación plena. Es cuando el cuerpo está lleno de fuerzas, los sentimientos están presentes, la mente está concentrada y tienes claro para qué haces todo esto. Por delante hay seis capítulos. Verás qué hacen los mejores tenistas entre punto y punto, por qué una persona que trabaja en una oficina necesita entrenar como un deportista, de dónde sale la energía y cómo buscó Roger el camino de vuelta. Empecemos por la pista.
Al campeón se le ve en la pausa entre puntos
Loehr no empezó en las oficinas, sino en las pistas de tenis. Pasaba horas viendo partidos y grabaciones, intentando entender en qué se diferenciaban los mejores jugadores del mundo de los que simplemente eran buenos. Durante el punto la diferencia apenas se ve: todos golpean bien. Entonces Loehr empezó a mirar donde normalmente nadie mira: a las breves pausas entre punto y punto.
Ahí encontró lo esencial. Casi todos los mejores jugadores habían desarrollado la misma secuencia de acciones. Después de cada punto colocan la cabeza y los hombros de la misma manera, dirigen la mirada de la misma manera, respiran al mismo ritmo y se hablan a sí mismos de la misma manera. En esos segundos consiguen recuperarse del punto que acaban de jugar y llegan frescos al siguiente. Para ellos la pausa no es tiempo vacío, sino parte del juego.
De esta observación nació todo el libro. La energía no se puede solo gastar. El gasto y la recuperación deben alternarse, como inspirar y espirar. A esta alternancia los autores la llaman «oscilación», es decir, vaivén. Al régimen uniforme, sin subidas ni bajadas, lo llaman «linealidad» y lo consideran una trampa en la que vive muchísima gente.
La linealidad es de dos tipos. Si gastas fuerzas todo el tiempo y no te recuperas, llega el agotamiento. Además, según observan los autores, lo que destruye no es la intensidad de la carga, sino su duración sin descanso. Y si solo descansas y no te exiges nada, empieza la atrofia: lo que no se usa se debilita. Resulta que el estrés en sí no es el enemigo. Lo peligroso es el estrés tras el cual no hay recuperación.
Ahora piensa en un día normal tuyo. ¿Cuántas pausas tiene, como las del tenista entre punto y punto? Para mucha gente el día es como un único punto interminable: la reunión pasa al correo, el correo a una llamada, y la comida se toma delante de la pantalla. Los autores proponen aprender de la pista e incorporar pausas breves en el propio día, en lugar de esperar a las vacaciones. Levantarte de la mesa, respirar más despacio, mirar por la ventana en vez de a la pantalla: según la lógica del libro, es la misma pausa entre puntos. La recuperación no tiene por qué ser larga: al tenista le bastan unos segundos si los aprovecha bien.
Sobre el autor
Jim Loehr es un psicólogo deportivo estadounidense. Durante muchos años trabajó con tenistas y otros deportistas de nivel mundial, y después empezó a entrenar a directivos de empresas. Tony Schwartz es un periodista y escritor estadounidense; más tarde fundó la consultora The Energy Project.
Todos los libros del autor: Jim Loehr, Tony Schwartz
Conceptos del libro
- Autocontrol
- empatía
- Agotamiento
- Visión
- Ritual
- Roger: Roger B., jefe del departamento de ventas de una gran empresa. Su historia recorre todo el libro: primero su vida sin energía, después el camino de vuelta.
- Implicación plena: El concepto principal del libro, una expresión de los autores. El estado en que una persona tiene vigor físico, está emocionalmente presente, mentalmente concentrada y actúa por un propósito más grande que ella misma.
- Oscilación: Vaivén, alternancia rítmica de subida y bajada. Loehr y Schwartz llaman así a la alternancia entre gastar energía y recuperarla.
- Linealidad: Expresión de los autores: un régimen sin alternancia, en el que la persona o bien gasta fuerzas todo el tiempo sin descansar, o bien descansa todo el tiempo sin esforzarse.
- Atrofia: Debilitamiento de un órgano o de una capacidad que no se usa durante mucho tiempo. Los autores aplican esta palabra a los músculos, a la mente y a los sentimientos.
- Estrés: En el libro se llama así a cualquier carga que consume energía. Los autores la consideran necesaria para crecer, siempre que después haya recuperación.
- Pausa entre temporadas: El tiempo entre temporadas de competición, cuando el deportista no compite, sino que descansa y entrena.
- Atleta corporativo: Expresión de los autores: una persona que trabaja en una empresa, no en el deporte, pero que, para tener buenos resultados de forma constante, necesita el mismo sistema de carga y recuperación que un deportista.
- Supercompensación: Fenómeno de la fisiología del deporte: después de la carga y el descanso, el organismo se recupera con un pequeño margen y se vuelve un poco más fuerte que antes.
- Entrenamiento por intervalos: Entrenamiento en el que tramos cortos de carga alta se alternan con tramos de descanso o de trabajo ligero.
- Ritmo ultradiano: Ciclo del funcionamiento del organismo que se repite varias veces al día. En el libro se habla de ciclos de una hora y media o dos horas, tras los cuales el cuerpo necesita un respiro.
- Energía espiritual: Expresión de los autores, sin relación con la religión. La fuerza que da a una persona vivir de acuerdo con sus valores profundos y por un propósito más grande que sus intereses personales.
Todos los conceptos
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